Navarro y Di Nenno: qué se puede esperar de la nueva pareja en 2026
La confirmación de la vuelta de Paquito Navarro y Martín Di Nenno abre una pregunta concreta: ¿hasta dónde puede llegar esta pareja en un circuito que ya no es el de 2021? La respuesta depende de variables que van más allá de la calidad individual.
La confirmación llegó el 25 de abril a través de @padelcerveza y Marca: Paquito Navarro y Martín Di Nenno vuelven a jugar juntos. Menos de cuatro años después de su separación, la pareja que llegó a ser número dos del mundo y que ganó el primer Major de Premier Padel retoma el camino que abandonaron en octubre de 2022. El debut está fijado para el Italy Major de Roma, el 1 de junio de 2026. La pregunta que queda en el aire no es si tienen nivel — eso ya está demostrado — sino si el circuito actual y las circunstancias personales de ambos dan margen para que eso se traduzca en resultados sostenidos.
Lo que ya hicieron juntos
La primera etapa de Navarro/Di Nenno duró un año y diez meses, de 2021 a octubre de 2022, y dejó un registro que pocos esperarían de una pareja que acaba de formarse: seis títulos, incluyendo cinco en el World Padel Tour — entre ellos el Córdoba 2021, Vigo 2021, Buenos Aires 2021, Barcelona Master 2021 y el Santander Cantabria Open 2022 — más el Qatar Major 2022, el primer Major de la era Premier Padel. En ese período llegaron al número dos del mundo y, a finales de 2021, estuvieron cerca de disputarle el liderato a Lebrón y Galán, aunque no lograron concretarlo.
El rendimiento estuvo acompañado de un contexto de trabajo: el técnico que los acompañó fue Rodri Ovide. La separación, según trascendió, fue decisión de Di Nenno por desgaste competitivo y personal. Lo que se sabe ahora, según señaló AnalistasPadel, es que la relación entre ambos se mantuvo en buenos términos durante estos años, lo que facilitó el reencuentro.
Ese historial es la base de credibilidad que hace que el anuncio no sea solo una noticia de archivo: ya sabemos que estas dos personas pueden ganar juntas.
El circuito de 2026 no es el mismo
El padel masculino de 2026 tiene una estructura de poder diferente a la de 2021. Arturo Coello y Agustín Tapia son número uno del mundo y el punto de referencia ineludible del circuito. Alejandro Galán y Federico Chingotto, líderes actuales de la Race 2026 tras ganar el Newgiza P2 y el Brussels P2, son la pareja más consistente de lo que va de temporada. Stupaczuk y Yanguas y la pareja González/Lebrón también ocupan posiciones de primer nivel en el ranking.
El listón, en términos objetivos, está más alto que cuando Navarro y Di Nenno ganaban sus primeros títulos juntos. En ese contexto, los rankings al momento del anuncio dicen algo: Navarro se ubica en el puesto número ocho del FIP con 6.295 puntos; Di Nenno está en el número trece con 4.990 puntos. Son jugadores de nivel, pero están lejos de la cima individual. La pareja arrancará con esa posición de partida y deberá escalar dentro de un campo que en 2026 tiene más profundidad que en años anteriores.
Las dos lecturas posibles
No hay consenso en la prensa especializada sobre qué esperar, y la diferencia de tono entre los medios que cubrieron el anuncio es, en sí misma, informativa.
Padel Magazine ES adoptó una postura cauta el 28 de abril. Según esa lectura, el objetivo realista para la pareja es “encontrar semifinales regulares, ir a buscar finales, aprovechar oportunidades en torneos puntuales”. Para pelear un top 4 de forma sostenida, el medio señala que la incógnita central es la motivación de Navarro a sus 37 años: si se involucra al cien por ciento, la pareja tiene potencial para ser peligrosa; si no llega a ese nivel de compromiso, el techo será más limitado.
PadelSpain, en cambio, publicó una valoración más optimista en la misma fecha. El medio considera que la pareja “reúne todos los ingredientes para ser protagonista desde el primer torneo: experiencia, carácter competitivo y un estilo de juego complementario que ya ha funcionado”. La lógica detrás de ese optimismo es directa: los resultados pasados son reales, la química ya está probada y la complementariedad entre ambos jugadores no hay que construirla desde cero.
Ambas lecturas tienen sustento. La cautela tiene que ver con el nivel de exigencia actual del circuito y con la edad de Navarro. El optimismo, con la experiencia acumulada y la historia compartida. No son posiciones irreconciliables: en el mejor escenario, las dos pueden ser correctas en diferentes momentos de la temporada.
El factor Navarro a los 37
Paquito Navarro tiene 37 años en 2026. Es el factor que más aparece en los análisis cuando se habla de los riesgos de esta pareja. No se trata de cuestionar su nivel técnico — en el circuito actual hay jugadores de su generación que siguen siendo competitivos — sino de evaluar qué tipo de temporada puede sostener.
La última etapa de Navarro con Guerrero mostró irregularidad. La pareja llegó a semifinales del Riyadh Season P1, pero en el Brussels P2 cayó en cuartos ante Galán y Chingotto con un marcador contundente: 1-6 y 0-6. No es la única referencia disponible, pero ilustra que incluso en los torneos donde llegaron lejos, la consistencia no fue garantizada.
La pregunta que se desprende de ese panorama es concreta: ¿con Di Nenno como compañero, Navarro encuentra el estímulo para rendir al nivel que necesita esta pareja? Si la respuesta es sí, el escenario optimista de PadelSpain cobra fuerza. Si la motivación no alcanza para sostener un calendario exigente, el escenario cauto de Padel Magazine ES se acerca más a la realidad.
Di Nenno, por su parte, llegó al anuncio con un balance de 10 victorias y 6 derrotas en 2026 junto a Momo González, incluyendo una victoria en el FIP Gold de Almaty y una derrota en cuartos del Brussels P2 ante Bautista y Campagnolo por 7-5 y 6-4. No es una trayectoria de fuera de forma, pero tampoco de dominancia. También buscaba algo diferente.
Lo que dirán los próximos 12 meses
El Italy Major de Roma del 1 de junio es la primera prueba concreta. Un Major como debut tiene una lógica particular: el nivel de los rivales desde las primeras rondas es máximo, los márgenes de error son menores y los resultados se amplifican. Un buen torneo en Roma no confirma que esta pareja es un candidato al título; una mala actuación tampoco la descarta. Pero dará señales claras sobre el estado de forma con el que llegan y cómo interactúan bajo presión real.
La vara son Coello/Tapia y Galán/Chingotto. Para que Navarro y Di Nenno sean relevantes en términos de resultados finales de la temporada, necesitarán ganarle a alguna de esas parejas en condiciones de alta exigencia. No es imposible — tienen el historial para no descartarlo — pero representa un salto respecto a lo que mostraron individualmente en la primera parte del año.
Los próximos doce meses dirán si esta vuelta es la historia de un equipo que recupera su mejor nivel o la de dos jugadores que intentaron repetir algo que ya no era posible replicar. Hasta que el campo hable, las dos versiones coexisten.
Imagen de portada: composición a partir de fotografías de Martín Di Nenno por Gonzalo wim y Paquito Navarro por Charlypuff99. Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.